Que tú sí, que yo no
Que esa sobremesa de sueños
Está cerrada hasta nuevo aviso
Porque la traición ha hecho la comunión
Y en tal acto,
Mi pupila se dilata así como
Si se tratase de su primer parto
Las manos coleccionan arañazos
Del intenso roce con el esparto
Mañana, serán cicatrices
A las que veré asistir,
A hombres que no saben pedir perdón
y pierden el ritmo de su diapasón
Expertos en dar como respuesta un no
A los lamentos sepultados
Por la primavera de la codicia
Atropellados por el tren de las confesiones
Que no llegaron en su momento
Por un cuerpo que se antoja fuerte
De alma débil como el helecho
"Pareciera, en efecto, que las masas se equivocan y los individuos siempre tienen razón." Boris Vian.
18 de enero de 2011
15 de diciembre de 2010
Adiós, hasta siempre
Que venimos de no ser nada, y en la nada acaba nuestro viaje, es algo que tengo más que asumido. Sin embargo, como soy enemigo reconocido de las verdades absolutas, intento de vez en cuando, engañarme negándome a mi mismo esta fatídica realidad.
Y ya no sé si se trata del daño del día, o del balance total de todos los daños que vengo arrastrando. Lo único que puedo constatar es que el bucle engulle ilusiones, y cuando lo hace, se está jactando de las sonrisas que no han tenido tiempo de nacer.
No me resulta fácil ser constante en la dedicación que tenga por algo o alguien, pero contigo, que nunca tuviste palabras ni buenas ni malas para nadie, se me hizo pasmosamente sencillo.
La viva agitación de tus bigotes, o la curiosidad que parecías tener por todo cuanto te rodeaba, me hacía recordar que tu especie, al contrario que la mía, carece de maldad. Y no sabes como he llegado a envidiarte por ello, cada vez que observaba como hacías del sótano tu "laberinto" particular.
Y un año, según la vara de medir que empleemos, puede verse como muy poco tiempo. Para mi, fue el suficiente para crear afecto hacia una pequeña bola de pelo blanco, que de forma involuntaria, ayudaba a mi mente a zarpar de la realidad, cuando ésta se presentaba como una rutina ruinosa en vísperas de hundirse igual que Pompeya.
Con qué facilidad me has hecho que recordase lo que puede doler una pérdida, mientras tenía que lamentarme de que esos débiles intentos de mover las patas iban a ser en los que empleases tus ya casi extintas fuerzas.
Y ahora, que ya te he dejado reposar, y aun tengo esas manos en las que facilmente cabías manchadas de tierra, he de volver a entonar una frase que si bien hace tiempo que me vi obligado a aprendérmela, sigue doliéndome igual cada vez que tengo que destacarla en mi repertorio; Adiós, hasta siempre, tú ya te has ido, pero yo tengo que quedarme aquí.
2 de diciembre de 2010
Contaminado.
Donde seas cliente habitual de la amargura
Cuando el destino anuncie que no va a regresar
Siendo la felicidad sólo un oasis vertiginoso
Y todas tus cosas se tinten de oscura frialdad
Si la ilusión es devorada por agentes externos
Y el dolor se declara okupa permanente en tu pecho
Si el corazón no bombea, sino que expande veneno
Y para ti la noche sea sinónimo de angustia y miedo
Mientras el camino sea el enclave de los vaivenes
Todos tus sueños rotos organicen piquetes en tu retina
La suerte te deje pendiente para septiembre
Y la tormenta no la alivie una doble dosis de aspirinas
"Cada uno es ortodoxo con respecto a si mismo" John Locke.
Cuando el destino anuncie que no va a regresar
Siendo la felicidad sólo un oasis vertiginoso
Y todas tus cosas se tinten de oscura frialdad
Si la ilusión es devorada por agentes externos
Y el dolor se declara okupa permanente en tu pecho
Si el corazón no bombea, sino que expande veneno
Y para ti la noche sea sinónimo de angustia y miedo
Mientras el camino sea el enclave de los vaivenes
Todos tus sueños rotos organicen piquetes en tu retina
La suerte te deje pendiente para septiembre
Y la tormenta no la alivie una doble dosis de aspirinas
"Cada uno es ortodoxo con respecto a si mismo" John Locke.
24 de noviembre de 2010
Tanto yo y qué poco me queda.
Las palabras no son garantía de que se sucedan las acciones, las firmas, son palabras ilegibles. Así de estúpido es nuestro sistema legal, que se fía de un garabato en un papel...
Llorar cuando hay que llorar
Sincero cuando no hablan las palabras
Sin que una sentencia perdure
Ni nadie te llame cobarde
Me sobran voluntad para decir algo
Pero me faltan ganas de compartirlo
No será culpa mía, no pido tanto
No vengo de leer ningún idílio
Mis ojos faltos de confianza
Mi retina sobrada de cicatrices
Mis suspiros suplicando bonanza
Mi memoria aquejada de un quiste
A puñaladas puedes tejerme el llanto
Resuelve el laberinto de mis entrañas
Devuélveme la ilusión a puñetazos
Pero para de clavarme esas dagas
Mens enferma in corpore sano.
Llorar cuando hay que llorar
Sincero cuando no hablan las palabras
Sin que una sentencia perdure
Ni nadie te llame cobarde
Me sobran voluntad para decir algo
Pero me faltan ganas de compartirlo
No será culpa mía, no pido tanto
No vengo de leer ningún idílio
Mis ojos faltos de confianza
Mi retina sobrada de cicatrices
Mis suspiros suplicando bonanza
Mi memoria aquejada de un quiste
A puñaladas puedes tejerme el llanto
Resuelve el laberinto de mis entrañas
Devuélveme la ilusión a puñetazos
Pero para de clavarme esas dagas
Mens enferma in corpore sano.
6 de noviembre de 2010
El aire que no se emplea en respirar
Son esas cosas que se hacen tan difíciles de ver por ser tan evidentes las que a menudo llamamos imposibles.
Cura deficiente para los males del pasado
Pájaros que vuelan demasiado bajo
Zona de turbulencias que no ve su fin
Remitente un dolor que nunca se ausentó
Aún así quise creerme curado de espanto
Cuentas pendientes sin deber nada
Estúpida fe que parte y reparte
El negocio del amor me aleja de París
Pido ayuda a nadie y alguien se enfada
Entiendo pues, que no voy a ninguna parte
Maldito ese “qué sería” fisgón
A veces sólo aspiro a hallar alivio
Las mejores historias no conocen final
La respuesta no la trae siempre la razón
Ingenuidad que me empuja a buscar mi líbido
Queriendo ser un cual para mi propio tal
Es tan difícil verse a uno mismo como mirar hacia atrás sin volverse. (H. D. Thoreau)
29 de octubre de 2010
Acerca del rio que suena sin llevar agua
Gente que se empeña en emular a sus ídolos sin pararse a pensar por qué hacen las cosas.
Elogias el éxito
Tú, que aspirabas a la honradez
Ahora insistes en hacernos ver
El lado decrépito
No luce un diamante
Si no se proyecta la luz del sol
Yo no llamo arte
A lo que es obrado sin pasión
Afilado léxico de corte elegante
Desmerecido afán por cuidar las formas
Exceso coqueteo para hacer gala de clase
Y querrás hacerte llamar artista
Maltratando cuando creas, al corazón
Tú, que de la lírica eres sofista
Eludiré cualquier comparación contigo
Porque yo de no sentir, miento
Considera tu frialdad un castigo
Porque yo cuando siento, vivo
¿Quieres conocer a un hombre o a una mujer? Dale poder.
Elogias el éxito
Tú, que aspirabas a la honradez
Ahora insistes en hacernos ver
El lado decrépito
No luce un diamante
Si no se proyecta la luz del sol
Yo no llamo arte
A lo que es obrado sin pasión
Afilado léxico de corte elegante
Desmerecido afán por cuidar las formas
Exceso coqueteo para hacer gala de clase
Y querrás hacerte llamar artista
Maltratando cuando creas, al corazón
Tú, que de la lírica eres sofista
Eludiré cualquier comparación contigo
Porque yo de no sentir, miento
Considera tu frialdad un castigo
Porque yo cuando siento, vivo
¿Quieres conocer a un hombre o a una mujer? Dale poder.
20 de octubre de 2010
Cuando las sombras son mayoría
Quién más, quién menos es capaz de distinguir etapas más amargas que otras en el cauce de su vida. Algunas se deshacen en la memoria cual pastilla efervescente y otras se quedan ancladas en la retina indefinidamente.
A mi me gusta remover entre la mierda, para que puedan salir las plantas con más fuerza.
Piel quemada, heridas que van más allá
De la tortura física, del daño material
Rutinas diarias alimentando la frustración
Despertares que intensifican el dolor
Lecciones de vida, desdichas constantes
Levantarse por mucho que el corazón sangre
Viviendo sin miedo para poder morir fuerte
Adaptar la supervivencia como deporte ecuestre
Te tiemblan las piernas, te lloran los ojos
No sabes que no puedes patinar en el lodo
Que rechaza, que ignora, que mata, que calla
Que mañana te puedan dar vida otras alas
Curioso es, creer que vamos sobrados, cuando no llegamos ni por asomo.
A mi me gusta remover entre la mierda, para que puedan salir las plantas con más fuerza.
Piel quemada, heridas que van más allá
De la tortura física, del daño material
Rutinas diarias alimentando la frustración
Despertares que intensifican el dolor
Lecciones de vida, desdichas constantes
Levantarse por mucho que el corazón sangre
Viviendo sin miedo para poder morir fuerte
Adaptar la supervivencia como deporte ecuestre
Te tiemblan las piernas, te lloran los ojos
No sabes que no puedes patinar en el lodo
Que rechaza, que ignora, que mata, que calla
Que mañana te puedan dar vida otras alas
Curioso es, creer que vamos sobrados, cuando no llegamos ni por asomo.
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