21 de marzo de 2011

Mascando esparto.

Entre casa y la parada
No hay puentes que crucen
Por una sombra empapada
De angustia y mugre
De querer ser, lo que no se es
Desde una postura que irradia impotencia
Abstemio de una de por si escasa paciencia
Capitán de un crucero a pedales
Aquel que siempre detestó los siete mares
Suspiros que dan la espalda a la Luna
Un insomnio insolente se sale con la suya
Cuando los gatos ya se han vuelto pardos
Frente a un horizonte plagado de conjeturas
Puesto que esas sonrisas de oreja a oreja
Se fugaron al pasar el camión de la basura


Poco pan, y pésimo circo.

14 de marzo de 2011

La matriz inacabada

No te engañes intentando dejar de cavilar
Para así dar la espalda a tu realidad
Aunque haya veces que el alma malherida
Te invite a dejar de aferrarte a la vida
Seducido por el incosciente que invita a abandonar
A claudicar, a atreverte a dejarlo todo atrás
Abre puertas, intenta poder ver un poco más allá
Del dudoso margen que separa el bien del mal
Portando el amargo sabor de la derrota constante
Pero empujado por la rabia siempre hacia adelante
Con ello basta para derribar todos los muros
Para vivir feliz sin vivir en un coma profundo
Todos contra ti, y tú contra todos
No ibas a abandonar de ningún modo
No hay derrota sin antes rendición
Por más que se agudice el dolor
Párate a contemplar los trazos de tu camino
Las pautas que en tu vida, obligado has seguido
Aprende a imponerte tan sólo tu propia voluntad
Ajústate tan sólo a ti, pues a ti te debes lealtad

"Todos somos aficionados. La vida es tan corta que no da para más." Charles Chaplin.

18 de enero de 2011

Escasamente inflamable.

Que tú sí, que yo no
Que esa sobremesa de sueños
Está cerrada hasta nuevo aviso
Porque la traición ha hecho la comunión
Y en tal acto,
Mi pupila se dilata así como
Si se tratase de su primer parto
Las manos coleccionan arañazos
Del intenso roce con el esparto
Mañana, serán cicatrices
A las que veré asistir,
A hombres que no saben pedir perdón
y pierden el ritmo de su diapasón
Expertos en dar como respuesta un no
A los lamentos sepultados 
Por la primavera de la codicia
Atropellados por el tren de las confesiones
Que no llegaron en su momento
Por un cuerpo que se antoja fuerte
De alma débil como el helecho




"Pareciera, en efecto, que las masas se equivocan y los individuos siempre tienen razón." Boris Vian.

15 de diciembre de 2010

Adiós, hasta siempre

Que venimos de no ser nada, y en la nada acaba nuestro viaje, es algo que tengo más que asumido. Sin embargo, como soy enemigo reconocido de las verdades absolutas, intento de vez en cuando, engañarme negándome a mi mismo esta fatídica realidad.
Y ya no sé si se trata del daño del día, o del balance total de todos los daños que vengo arrastrando. Lo único que puedo constatar es que el bucle engulle ilusiones, y cuando lo hace, se está jactando de las sonrisas que no han tenido tiempo de nacer.
No me resulta fácil ser constante en la dedicación que tenga por algo o alguien, pero contigo, que nunca tuviste palabras ni buenas ni malas para nadie, se me hizo pasmosamente sencillo.
La viva agitación de tus bigotes, o la curiosidad que parecías tener por todo cuanto te rodeaba, me hacía recordar que tu especie, al contrario que la mía, carece de maldad. Y no sabes como he llegado a envidiarte por ello, cada vez que observaba como hacías del sótano tu "laberinto" particular.
Y un año, según la vara de medir que empleemos, puede verse como muy poco tiempo. Para mi, fue el suficiente para crear afecto hacia una pequeña bola de pelo blanco, que de forma involuntaria, ayudaba a mi mente a zarpar de la realidad, cuando ésta se presentaba como una rutina ruinosa en vísperas de hundirse igual que Pompeya.
Con qué facilidad me has hecho que recordase lo que puede doler una pérdida, mientras tenía que lamentarme de que esos débiles intentos de mover las patas iban a ser en los que empleases tus ya casi extintas fuerzas.
Y ahora, que ya te he dejado reposar, y aun tengo esas manos en las que facilmente cabías manchadas de tierra, he de volver a entonar una frase que si bien hace tiempo que me vi obligado a aprendérmela, sigue doliéndome igual cada vez que tengo que destacarla en mi repertorio; Adiós, hasta siempre, tú ya te has ido, pero yo tengo que quedarme aquí.

2 de diciembre de 2010

Contaminado.

Donde seas cliente habitual de la amargura
Cuando el destino anuncie que no va a regresar
Siendo la felicidad sólo un oasis vertiginoso
Y todas tus cosas se tinten de oscura frialdad
Si la ilusión es devorada por agentes externos
Y el dolor se declara okupa permanente en tu pecho
Si el corazón no bombea, sino que expande veneno
Y para ti la noche sea sinónimo de angustia y miedo
Mientras el camino sea el enclave de los vaivenes
Todos tus sueños rotos organicen piquetes en tu retina
 La suerte te deje pendiente para septiembre
Y la tormenta no la alivie una doble dosis de aspirinas

"Cada uno es ortodoxo con respecto a si mismo" John Locke.

24 de noviembre de 2010

Tanto yo y qué poco me queda.

Las palabras no son garantía de que se sucedan las acciones, las firmas, son palabras ilegibles. Así de estúpido es nuestro sistema legal, que se fía de un garabato en un papel...



Llorar cuando hay que llorar
Sincero cuando no hablan las palabras
Sin que una sentencia perdure
Ni nadie te llame cobarde
Me sobran voluntad para decir algo
Pero me faltan ganas de compartirlo
No será culpa mía, no pido tanto
No vengo de leer ningún idílio
Mis ojos faltos de confianza
Mi retina sobrada de cicatrices
Mis suspiros suplicando bonanza
Mi memoria aquejada de un quiste
A puñaladas puedes tejerme el llanto
Resuelve el laberinto de mis entrañas
Devuélveme la ilusión a puñetazos
Pero para de clavarme esas dagas




Mens enferma in corpore sano.

6 de noviembre de 2010

El aire que no se emplea en respirar

Son esas cosas que se hacen tan difíciles de ver por ser tan evidentes las que a menudo llamamos imposibles.


Cura deficiente para los males del pasado
Pájaros que vuelan demasiado bajo
Zona de turbulencias que no ve su fin
Remitente un dolor que nunca se ausentó
Aún así quise creerme curado de espanto
Cuentas pendientes sin deber nada
Estúpida fe que parte y reparte
El negocio del amor me aleja de París
Pido ayuda a nadie y alguien se enfada
Entiendo pues, que no voy a ninguna parte
Maldito ese “qué sería” fisgón
A veces sólo aspiro a hallar alivio
Las mejores historias no conocen final
La respuesta no la trae siempre la razón
Ingenuidad que me empuja a buscar mi líbido
Queriendo ser un cual para mi propio tal


Es tan difícil verse a uno mismo como mirar hacia atrás sin volverse. (H. D. Thoreau)