24 de abril de 2012

En nombre de los ojos cerrados

En puzzle vivo traduzco una historia
Hija bastarda de una vorágine
De hojas otoñales y desencantos
Siempre adscrito a un no saber estar extraño
Bajo el amparo de la sombra de una fobia
A la caza del sueño más abstracto del año
Que cuando se pestañea, todo lo transforma
Y se convierte en reflejo de una perspectiva rota
De malabares al borde de un ánimo desagradecido
Poco miedo a la muerte que a las prisas no tienta
Sin cesar la la búsqueda de razones para el sinsentido
Aceptando la ruta del cambio hacia la obsolencia
Viendo como casi todo muta, perece, o es mentira
Como lo nuevo no sustituye lo perdido
Si no que eclipsa el vacío con una cutre ofrenda
El miedo crece, se muda, o se hace mayor
Y entre la esperanza y la estupidez
A veces no acepta un nimio matiz de color


"No hay ni bien ni mal uso de la libertad de expresión, hay un uso insuficiente." Rauol Vaneigem


25 de enero de 2012

El enésimo bucle

No me pidas que cambie el gesto
Cuando abro los ojos me siento preso
Demasiadas veces malabarista en el precipicio
Demasiadas horas perdidas de sueño
Sepultado en retórica, arrastras de la decepción
Por lamentar que otra derrota
Ya no me asuste ni me sorprenda
De sentir por dentro esa miseria
Que narraba Pedro Juan Gutiérrez
De nada vale saber que obré de buena fe
Si no va a otorgarme tranquilidd
No hay nada que hacer
Cuál es la diferencia, el detalle, el camino
Si cada paso me pilla de vuelta de todo
Pero a su vez siempre de nuevas
Si la última lágrima será igual que la primera
Todo un lamento por lo que no sucedió
Sin olvidar que pudo pasar
Con la mirada perdida en aquello que se fue
Las veces que se podía hacer más
Doctor, Qué es lo que me aflige?
No responda, no estoy para psicólogos
No me pare, mea culpa si abandono mis fueros
Odio que me escuchen, y hagan oidos sordos


"¿Y si un hombre traspasara el umbral del paraíso en sueños y le regalaran una flor como prueba de que su alma ha estado de verdad ahí y al despertar se encontrara la flor en la mano?" Samuel Taylor Coleridge



18 de enero de 2012

No me soporto

Como si el terrenal no fuera el peor infierno
Como si palabras y sonrisas no engañase
Como si no se fingieran los sentimientos
Como si la muerte no tuviera un pase
Por eso suspiro y agacho la cabeza
Para no ver nada a mi alrededor
Cuando el camino se llena de máscaras
Y aunque llueva me muero de calor
Luego apago las luces
A ver si así se disimula algo
Pero es demasiado fuerte el olor
Ese aroma, que sólo tiene el desengaño


"El deseo de morir era la único que me importaba; por ello he sacrificado todo, aún la muerte". Émile Michel Cioran.


8 de enero de 2012

Interés a correspondencia

Que tiemble,
Déjale coger espacio
Deja que se regodee
Y que mienta, por si acaso
Que rinda culto a ídolos de barro
Que coma mendrugos, de pan de ayer
Que levante el ánimo a golpes
Que te quiera, sólo una vez al mes
Rompa los silencios, y no moleste
Respire fuerte, y suene bien
Contamine tus recuerdos a drede
Haga trampas a las cartas
Y te ensucie las paredes
Que te haga reir, sacando un tema tabú
Que sepa valorar tu paciencia
Y te trate, como lo has tratado tú


«Un hombre no es menos esclavo porque se le permita elegir un nuevo amo tras un período de tiempo». Lysander Spooner.


15 de noviembre de 2011

Complicidad entre compañeros

 Había recibido el día anterior una llamada del todo inesperada. Sabía que la empresa tenía previsto transladar empleados de nuevo entre sus sucursales. Lo que no podía imaginar es que ésto supusiera el regreso de quién había simbolizado hasta dos años antes mi placer prohibido, y que a la vez había sido protagonista de tantas recreaciones posteriores. Eitxel era una chica unos años más joven que yo, aún no rondaba la treintena, que podía presumir de una larga melena de escandilante rubio natural, unos ojos verdes que cualquier jeque árabe desearía añadir a su colección de joyas, y de unas curvas que me habían obligado una y otra vez a reducir la velocidad, puesto que en nuestra anterior etapa de compañeros, yo me encontraba inmerso en una relación que se consumió torturósamente seis meses atrás. Y allí me encontraba, en Gran Vía, en una cafetería que elegí porque sabía que no le supondría ningún problema el llegar, puesto que se encontraba a tres calles de la oficina que compartimos durante un año y poco.
Llegó a los cinco minutos escasos de apagar mi primer cigarro. Parecía que la hubiera visto ayer, su belleza se consideraba intacta. Haciendo gala de una sonrisa que derrochaba de forma natural, me saludó dándome un abrazo que me permitió sentir la voluminosidad de sus pechos cuando se juntaron su cuerpo y el mío. Acto seguido se sentó, y yo realicé un fallido ejercicio de intentar no desviar mi mirada hacia su pretuberante escote. Era octubre y en Madrid ya hacía frío a estas horas de la tarde, aunque ella parecía no notarlo.
Superados los formalismos y hablando un poco de cómo nos había tratado la vida durante estos dos años, no tuvo reparo en preguntarme cómo seguía todo entre Elena y yo. Recibió como una buena nueva el saber que aquello ya se había acabado. Su condición de nómada y su independencia natural (propia de una chica de su fuerte carácter) le motivaban a seguir soltera y sin compromiso alguno a la vista. Rememoramos aquel fugaz año en el que fuimos compañeros de oficina, mesa con mesa, y demostrando ambos un notable dominio de las indirectas, se dejaron caer más de dos y tres mensajes subliminares que deleitaron el oido de este buen lector entre líneas. Le ofrecí venir a mi casa a tomar algo. Su respuesta fue negativa, lo que en cierto modo me alarmó al pensar que quizás me hubiera precipitado. Ella me tranquilizó, explicándome que andaba cansada del viaje, y quería organizar un poco las cosas en el piso que había alquilado. Cual caballero, la acerqué hasta allí. Me ofrecí a recogerla el día siguiente para ir a trabajar, a lo que accedió con gusto.
Y en aquella misma dirección me planté a la mañana siguiente. Aparqué el coche delante del edificio y llamé al portero.
-Ahora bajo... o mejor sube tú. -Me respondió-.
No andábamos sobrados de tiempo, teníamos que personarnos en la oficina en quince minutos, aunque pareció no preocuparle demasiado llegar tarde el primer día. Una mezcla de insensatez y buenos augurios me llevó a hacerle caso y subí las escaleras. El interior del edificio no era nada vistoso, lo que acrecentó mis prisas por llegar al tercer piso. La espera al ascensor y la subida se me hicieron eternos, aunque no pasara más de un minuto. Encontré la puerta entrabierta y pasé. Nada más entrar había un pasillo, en el que Eitxel se encontraba, terminando de acicalarse frente al espejo. Iniciamos una breve conversación de besugos que precedió a un tenso silencio acentuado por el cruce de miradas. Empezó a intuirse que ninguno de los dos tenía en ese momento el más mínimo interés en partir hacia la oficina. Se ofreció a enseñarme el piso y las cosas, sin haberlas hablado, empezaron a estar bastante claras. La seguí por el pasillo... más bien seguí aquel culo prieto que se ocultaba tras la falda, forjado por su afición al ciclismo de montaña.
Cuando llegamos a su cuarto me acerqué a la ventana para contemplar las vistas. Se quedó atrás, y aprovechó para cerrar la puerta con delicadeza. No reaccioné a ese hecho, y antes de darme cuenta se había situado detrás mía y me había abrazado la cintura. Mire hacia abajo y vi como sus finas y cuidadas manos palpaban suavemente mi abdomen. Es una chica decidida y no le tembló el pulso para iniciar el descenso hasta mi pantalón. Su marcado carácter contrastaba con la sutileza que empleó a la hora de meterme mano. Su ruta de besos por mi cuello fue la señal para que

comenzase a intervenir en el guión, y me di media vuelta. No tenía prisa, pero tampoco se hizo de rogar a la hora de hincar las rodillas en el suelo. Me dijo todo lo que se había guardado en el año que trabajamos juntos con la boca y la mirada, después de haberme desnudado de cintura para abajo. Abandoné mi compostura por completo.
Tras diez minutos de disfrute intachable, la tumbé en la cama. Recorrí sus piernas con la suavidad que esas dos piezas de coleccionista requerían, antes de adentrarme debajo de su falda. Aquella liberación, aquel calentón sobrevenido, hizo que casi ni tuviera consciencia de que mutuamente ya nos habíamos desnudado por completo. Recompensé, con lo propio, la felación estelar con la que me había obsequiado antes. El nivel de sus gemidos delataba que no le importaba en absoluto el que sus vecinos estuvieran al tanto de lo que estaba ocurriendo en aquella habitación. Y sacando su carácter otra vez a relucir, fue ella la que me doblegó y se posicionó encima mía. Su ejecución fue tan perfectamente salvaje, que tuve que esforzarme por retrasar mi llegada al éxtasis.
He de reconocer que pequé de cierta inseguridad, pues era la primera mujer que tenía el gusto de probar desde hacía medio año. Pero cuando tal monumento volvió a tumbarse, dejando entrever con sus gestos y la abundancia de sus fluidos que le urgía que comenzase el siguiente acto de la función, me desquité de todo, la follé de tal forma que me aseguré que los muelles de aquella casa me odiasen mientras siguieran siendo útiles.
Aquel banquete de sensaciones se prolongó aún casi una hora más. Después del cigarro de rigor, le entraron los remordimientos por llegar tarde su primer día de trabajo aquí. Nos vestimos apresuradamente, aunque ello no impidió que me deleitase, una vez más con su cuerpo.
Le dije que la acercaría a la oficina, pero yo me ausentaría, con el fin de no levantar sospechas. Ya me inventaría alguna excusa, para mi estaba más que justificada, aunque ya veríamos para el Gerente.
Me obsequió con un beso en el que pude leer "Lo pasé bien, continuará" y seguí mi camino hasta casa, satisfecho de que el tiempo, por una vez, lo hubiera dejado todo en su lugar.


"Cuando todo vuelva a retirarse a la matriz del tiempo, reinará el caos de nuevo, y el caos es la partitura en la que está escrita la realidad." Henry Miller.

11 de noviembre de 2011

Proyectos de epistolarios.

Igual que una montaña rusa
Del cielo al subsuelo, de ahí a la cumbre
A veces decepciones, otras alegrías
Batallando siempre junto a la incertidumbre
Cávilas de cobardía y agallas para arriesgarse
Manejarte en la jungla del asfalto
Debería considerarse el séptimo arte
En la que quienes son menos furtivos
Y confían en la justicia
Acaban saturados de odio, con o sin motivos
Caerse de la platanera
O quedarse allí subido sine díe
Viendo girar y oxidarse la rueda
Te intentas liberar con el texto
Evadirte con el sexo
Rehacerse echando mano de los amigos
Pero la moraleja es que no dejas de estar solo
El "nunca te abandonaré"
Es mucho más falso que el yo controlo
Abres las orejas, agudizas el oído
Intentando escuchar el testimonio de las entrañas
Porque tú como alguno que otro más
Te has dado cuenta, a diferencia del respetable
Que poco se puede esperar del alma
Amor, solidaridad, libertad
Términos coartados, de naturaleza caduca
Presos en una torre
Acorazada, aunque sea de cristal
Que del todo, no somos sinceros
Y en cuanto a reservado, yo soy el primero
No quiero a nadie más a bordo
Aunque sepa, que hay otra plaza
En un hueco, al fondo


"La vida es una buena obra de teatro con un tercer acto mal escrito."  Truman Capote.

    21 de octubre de 2011

    Franja media

    El análisis es trágico 
    El horizonte decadente
    El miedo todo un clásico
    Y la vida huele a muerte
    Con un futuro incierto, África despierta
    Mientras occidente sigue renegando de la violencia
    Contemplando como las libertades se secuestran
    Igual que revistas que ridiculizan a la princesa
    La izquierda ya no se reconoce
    Y la derecha ni siquiera disimula
    El bipartidismo es una enfermedad
    Para la que no buscan cura
    Ninguna que no sea poner el culo en el sofá
    A ver el fútbol y Sálvame hoy lo llaman reflexionar
    Si no es enfrente de casa no existe crueldad
    Las bombas que no se oyen no molestan
    Si no sale por la tele, nada es verdad
    Los contenidos de la escuela son la alfalfa
    De los burros que sólo aspiran a vestir de marca
    Los que abrazan contentos la crítica muerta
    Como compás del panorama universitario
    Hay quién dice que le mola Europa
    Y Bolonia era un paso necesario
    Por eso prefiero pasear cuándo está nublado
    A perder el tiempo en el pupitre
    Por eso envidio al que se pasa el día drogado
    En este mundo, el de todos, más punible


    "A partir de cierto punto en adelante no hay regreso. Es el punto que hay que alcanzar" Franz Kafka.

      13 de junio de 2011

      Fugaz y perpetuo.

      Ya con todo manchado de negatividad
      De nada quiero saber nada
      Me encierro en mi habitación
      Doy la bienvenida a la noche
      Ya sea espacio para el desparrame
      O me invite a la reflexión
      Y entre cuatro paredes refugiado
      Salgo a respirar a la ventana
      Prendo la mecha a un cigarro
      Y levanto la mirada hacia el cielo
      Sé que allí no hay nadie
      Pero me recuerda a aquellos que se fueron
      No estarán peor que aquí
      Con eso me quedo como consuelo
      Confiando en que algunos se hayan podrido
      Pero a otros los echo de menos un huevo
      Presos del monopolio del bucle letal
      Vienes, te joden, te jodes y te vas
      Mala costumbre dar cariño por aquí
      Parece premonitorio un cielo que se nubla
      Anunciando su intención de llover
      Queriendo a si mismo darse forma
      Mientras te preguntas por qué todo está del revés
      Por qué es más rentable deshacer que construir
      Cómo de injusto es tener que echar de menos
      Y como de perjuicioso del bucle querer salir


      "La angustia es la disposición fundamental que nos coloca ante la nada." Martin Heidegger.

        16 de abril de 2011

        Pasaporte caducado

        No me apena el capital 
        Que llevo gastado en alcohol
        Ni amanecer compadeciente
        A merced de la luz del Sol
        No es el humo de esta ciudad
        Quien siento que me ahoga
        Son sus paredes que se estrechan
        Mientras me pisotea el paso de las horas
        Tiempo que parece congelarse
        En el momento más inoportuno
        Adoptando un efecto fugaz
        Cuando la suerte me ha querido suyo
        Ráfagas de sensaciones encadenadas
        Ahí me desplazo fuera de mi rol
        Cuando crecientes me avasallan
        El ente infatigable 
        Que se confunde con la nada
        Pero deja su sello propio
        En forma de cobarde estacada
        No se si este sinsentido
        Me lo deseo algún enemigo
        Si venía en el dossier incluido
        O es culpa mía por quedarme dormido
        Pero las circunstancias son éstas
        Y contra ellas hay que batallar
        Evitando cualquier flaqueo
        Porque está prohibido dejar de remar




        Lo importante no es lo que han hecho de nosotros, sino lo que hacemos con lo que han hecho de nosotros. Jean-Paul Sartre

        21 de marzo de 2011

        Mascando esparto.

        Entre casa y la parada
        No hay puentes que crucen
        Por una sombra empapada
        De angustia y mugre
        De querer ser, lo que no se es
        Desde una postura que irradia impotencia
        Abstemio de una de por si escasa paciencia
        Capitán de un crucero a pedales
        Aquel que siempre detestó los siete mares
        Suspiros que dan la espalda a la Luna
        Un insomnio insolente se sale con la suya
        Cuando los gatos ya se han vuelto pardos
        Frente a un horizonte plagado de conjeturas
        Puesto que esas sonrisas de oreja a oreja
        Se fugaron al pasar el camión de la basura


        Poco pan, y pésimo circo.

        14 de marzo de 2011

        La matriz inacabada

        No te engañes intentando dejar de cavilar
        Para así dar la espalda a tu realidad
        Aunque haya veces que el alma malherida
        Te invite a dejar de aferrarte a la vida
        Seducido por el incosciente que invita a abandonar
        A claudicar, a atreverte a dejarlo todo atrás
        Abre puertas, intenta poder ver un poco más allá
        Del dudoso margen que separa el bien del mal
        Portando el amargo sabor de la derrota constante
        Pero empujado por la rabia siempre hacia adelante
        Con ello basta para derribar todos los muros
        Para vivir feliz sin vivir en un coma profundo
        Todos contra ti, y tú contra todos
        No ibas a abandonar de ningún modo
        No hay derrota sin antes rendición
        Por más que se agudice el dolor
        Párate a contemplar los trazos de tu camino
        Las pautas que en tu vida, obligado has seguido
        Aprende a imponerte tan sólo tu propia voluntad
        Ajústate tan sólo a ti, pues a ti te debes lealtad

        "Todos somos aficionados. La vida es tan corta que no da para más." Charles Chaplin.

        18 de enero de 2011

        Escasamente inflamable.

        Que tú sí, que yo no
        Que esa sobremesa de sueños
        Está cerrada hasta nuevo aviso
        Porque la traición ha hecho la comunión
        Y en tal acto,
        Mi pupila se dilata así como
        Si se tratase de su primer parto
        Las manos coleccionan arañazos
        Del intenso roce con el esparto
        Mañana, serán cicatrices
        A las que veré asistir,
        A hombres que no saben pedir perdón
        y pierden el ritmo de su diapasón
        Expertos en dar como respuesta un no
        A los lamentos sepultados 
        Por la primavera de la codicia
        Atropellados por el tren de las confesiones
        Que no llegaron en su momento
        Por un cuerpo que se antoja fuerte
        De alma débil como el helecho




        "Pareciera, en efecto, que las masas se equivocan y los individuos siempre tienen razón." Boris Vian.

        15 de diciembre de 2010

        Adiós, hasta siempre

        Que venimos de no ser nada, y en la nada acaba nuestro viaje, es algo que tengo más que asumido. Sin embargo, como soy enemigo reconocido de las verdades absolutas, intento de vez en cuando, engañarme negándome a mi mismo esta fatídica realidad.
        Y ya no sé si se trata del daño del día, o del balance total de todos los daños que vengo arrastrando. Lo único que puedo constatar es que el bucle engulle ilusiones, y cuando lo hace, se está jactando de las sonrisas que no han tenido tiempo de nacer.
        No me resulta fácil ser constante en la dedicación que tenga por algo o alguien, pero contigo, que nunca tuviste palabras ni buenas ni malas para nadie, se me hizo pasmosamente sencillo.
        La viva agitación de tus bigotes, o la curiosidad que parecías tener por todo cuanto te rodeaba, me hacía recordar que tu especie, al contrario que la mía, carece de maldad. Y no sabes como he llegado a envidiarte por ello, cada vez que observaba como hacías del sótano tu "laberinto" particular.
        Y un año, según la vara de medir que empleemos, puede verse como muy poco tiempo. Para mi, fue el suficiente para crear afecto hacia una pequeña bola de pelo blanco, que de forma involuntaria, ayudaba a mi mente a zarpar de la realidad, cuando ésta se presentaba como una rutina ruinosa en vísperas de hundirse igual que Pompeya.
        Con qué facilidad me has hecho que recordase lo que puede doler una pérdida, mientras tenía que lamentarme de que esos débiles intentos de mover las patas iban a ser en los que empleases tus ya casi extintas fuerzas.
        Y ahora, que ya te he dejado reposar, y aun tengo esas manos en las que facilmente cabías manchadas de tierra, he de volver a entonar una frase que si bien hace tiempo que me vi obligado a aprendérmela, sigue doliéndome igual cada vez que tengo que destacarla en mi repertorio; Adiós, hasta siempre, tú ya te has ido, pero yo tengo que quedarme aquí.

        2 de diciembre de 2010

        Contaminado.

        Donde seas cliente habitual de la amargura
        Cuando el destino anuncie que no va a regresar
        Siendo la felicidad sólo un oasis vertiginoso
        Y todas tus cosas se tinten de oscura frialdad
        Si la ilusión es devorada por agentes externos
        Y el dolor se declara okupa permanente en tu pecho
        Si el corazón no bombea, sino que expande veneno
        Y para ti la noche sea sinónimo de angustia y miedo
        Mientras el camino sea el enclave de los vaivenes
        Todos tus sueños rotos organicen piquetes en tu retina
         La suerte te deje pendiente para septiembre
        Y la tormenta no la alivie una doble dosis de aspirinas

        "Cada uno es ortodoxo con respecto a si mismo" John Locke.

        24 de noviembre de 2010

        Tanto yo y qué poco me queda.

        Las palabras no son garantía de que se sucedan las acciones, las firmas, son palabras ilegibles. Así de estúpido es nuestro sistema legal, que se fía de un garabato en un papel...



        Llorar cuando hay que llorar
        Sincero cuando no hablan las palabras
        Sin que una sentencia perdure
        Ni nadie te llame cobarde
        Me sobran voluntad para decir algo
        Pero me faltan ganas de compartirlo
        No será culpa mía, no pido tanto
        No vengo de leer ningún idílio
        Mis ojos faltos de confianza
        Mi retina sobrada de cicatrices
        Mis suspiros suplicando bonanza
        Mi memoria aquejada de un quiste
        A puñaladas puedes tejerme el llanto
        Resuelve el laberinto de mis entrañas
        Devuélveme la ilusión a puñetazos
        Pero para de clavarme esas dagas




        Mens enferma in corpore sano.

        6 de noviembre de 2010

        El aire que no se emplea en respirar

        Son esas cosas que se hacen tan difíciles de ver por ser tan evidentes las que a menudo llamamos imposibles.


        Cura deficiente para los males del pasado
        Pájaros que vuelan demasiado bajo
        Zona de turbulencias que no ve su fin
        Remitente un dolor que nunca se ausentó
        Aún así quise creerme curado de espanto
        Cuentas pendientes sin deber nada
        Estúpida fe que parte y reparte
        El negocio del amor me aleja de París
        Pido ayuda a nadie y alguien se enfada
        Entiendo pues, que no voy a ninguna parte
        Maldito ese “qué sería” fisgón
        A veces sólo aspiro a hallar alivio
        Las mejores historias no conocen final
        La respuesta no la trae siempre la razón
        Ingenuidad que me empuja a buscar mi líbido
        Queriendo ser un cual para mi propio tal


        Es tan difícil verse a uno mismo como mirar hacia atrás sin volverse. (H. D. Thoreau)

        29 de octubre de 2010

        Acerca del rio que suena sin llevar agua

        Gente que se empeña en emular a sus ídolos sin pararse a pensar por qué hacen las cosas.

        Elogias el éxito
        Tú, que aspirabas a la honradez
        Ahora insistes en hacernos ver
        El lado decrépito


        No luce un diamante
        Si no se proyecta la luz del sol
        Yo no llamo arte
        A lo que es obrado sin pasión


        Afilado léxico de corte elegante
        Desmerecido afán por cuidar las formas
        Exceso coqueteo para hacer gala de clase


        Y querrás hacerte llamar artista
        Maltratando cuando creas, al corazón
        Tú, que de la lírica eres sofista


        Eludiré cualquier comparación contigo
        Porque yo de no sentir, miento
        Considera tu frialdad un castigo
        Porque yo cuando siento, vivo


        ¿Quieres conocer a un hombre o a una mujer? Dale poder.

        20 de octubre de 2010

        Cuando las sombras son mayoría

        Quién más, quién menos es capaz de distinguir etapas más amargas que otras en el cauce de su vida. Algunas se deshacen en la memoria cual pastilla efervescente y otras se quedan ancladas en la retina indefinidamente.
        A mi me gusta remover entre la mierda, para que puedan salir las plantas con más fuerza.


        Piel quemada, heridas que van más allá
        De la tortura física, del daño material
        Rutinas diarias alimentando la frustración
        Despertares que intensifican el dolor
        Lecciones de vida, desdichas constantes
        Levantarse por mucho que el corazón sangre
        Viviendo sin miedo para poder morir fuerte
        Adaptar la supervivencia como deporte ecuestre
        Te tiemblan las piernas, te lloran los ojos
        No sabes que no puedes patinar en el lodo
        Que rechaza, que ignora, que mata, que calla
        Que mañana te puedan dar vida otras alas




        Curioso es, creer que vamos sobrados, cuando no llegamos ni por asomo.

        13 de octubre de 2010

        Tiempos, vida, decisiones. (Parte I)

        Toda persona, por su condición de ser racional y de integrante de una sociedad está sujeto a sufrir cambios en las sensaciones que experimenta a lo largo de toda su vida. Dicha vida se compone de días, y en cualquiera de ellos, la sucesión de emociones puede ser tan versátil que llegue al punto de conseguir desestabilizarnos.
        Que nadie piense que este cambio depende exclusivamente del desarrollo de la convivencia con el resto de seres de la comunidad, pues no sería sino síntoma de dependencia; incorrecta, insana y alarmante.

        Nuestro estado de ánimo viene influenciado por un análisis, que en ocasiones y en parte realizamos involuntariamente, de nuestra vida, desgajada en lo pasado, lo presente y lo futuro.
        Las experiencias pasadas pueden suponer una bombona de oxígeno cuando los músculos de la boca se sienten incapaces de ponerse en marcha para esbozar una sonrisa o en un lastre, una espina clavada que imposibilita que prosigamos en la labor de nuestra existencia, la de trazar nuestro propio camino.
        Una misma experiencia puede ser, a cuenta de la lectura que se realice de la misma, la bombona de oxígeno en un determinado momento, y la espina clavada en otro posterior.
        ¿Quién no ha amado alguna vez a una persona que posteriormente ha odiado y viceversa? E incluso, más de una vez entre sol y sol. ¿Quién no ha conservado un recuerdo amargo de una relación de trágico fin que posteriormente ha contribuido a su enriquecimiento como persona?

        No se puede cambiar el pasado, pero si realizar interpretaciones de él que distan tanto entre ellas que podamos llegar a sentir que lo que vivimos, fue una historia bien diferente. Ésta interpretación debe ser siempre en pos de atesorar un ramillete de experiencias lo más constructivas posibles, lo más que nuestra mente alcance a forjar. Ésto es, los hechos del pasado mutan en función de las condiciones presentes. No se puede establecer una regla que explique la correspondencia entre el momento actual y la interpretación del anterior. Por ejemplo, el estar atravesando una mala racha (desencadenada por problemas sentimentales, laborales, familiares...) puede motivar que veamos un determinado recuerdo como un comodín para sentirnos seguros pensando algo cómo “ya he vivido ésto antes, y sé que se puede salir” o bien, en el otro extremo, pueda acarrear que nos hundamos más en el lodo de nuestra desgracia si nos invade un terrible “oh no, de nuevo esta pesadilla”

        Al igual que el presente puede hacer temblar los cimientos donde se asienta el pasado, esa interpretación del mismo va a influenciar en las acciones que realicemos en el presente inmediato o a corto plazo. Queramos o no, en mayor o menos medida. Cualquiera que sea el reto que se nos presente va a ser asociado por nuestra mente de forma automática a uno ya superado. Que lo hiciéramos triunfando o fracasando va a condicionar nuestra acción a ejecutar. Se establece por tanto una relación de INFLUENCIA RECÍPROCA. Nuestro pasado condiciona la formación del presente a la vez que este presente moldea la lectura del pasado.
        ¿Cuál debe ser nuestra postura si afirmamos dicha relación? No siendo tarea fácil, crear un debate en nuestro fuero interno por seccionar el pasado. No dejar que nuestro recuerdo se vea manchado por detalles que en su momento aparentaban que tendrían mayor repercusión de la que realmente tuvieron. Analizar el pasado tan escrupulosamente como la memoria nos permita, y formar un mural con todos los hechos que de verdad han dejado marca en nuestra trayectoria.
        Por supuesto, tan esencial como lo anterior, es conocer el presente. Tanto como podamos, debemos controlar todas las variantes que haya a nuestro alcance y rehuir de tomar decisiones en caliente para garantizarnos una decisión fiable, no garantiza que sea acertada, pero certifica que será la que hayamos tomado ajustándonos lo máximo posible a nuestros medios.

        Sólo una buena interpretación del pasado nos acerca a una experiencia nítida, sólo un conocimiento amplio de la realidad puede llevarnos al acierto a la hora de tomar decisiones.

        11 de octubre de 2010

        Continuación

        Como bien comento en la última entrada de mi anterior blog, a partir de ahora queda inactivo y será aquí dónde todo sea publicado.


        Por si le es a alguien de interés, éste es el link al blog anterior: http://elimpactodelsilencio.blogspot.es/


        Y para no dejarlo con una simple entrada aclarativa, un texto de propina:


        Ayer soñé que moría el amor
        Despertaba y no cambió nada
        Todo venía y al momento todo se esfumaba
        Ni las flores conocían su propio olor
        Yo jugaba a enredarme con los detalles
        Yo perdía y yo sólo también me levantaba
        Yo mismo, firmaba mis condenas y mis salves
        Y no temía a las voces que sentía lejanas
        Firmaba cartas que nunca enviaba
        Narraba historias que jamas sucedían
        Cuando podía me iba por las ramas
        Y vivía de las rentas de la melancolía
        Y ahora, que estoy tan vivo
        No me conformo con lo que escribo
        Ahora, que creo estar vivo
        Intento redefinir la palabra amigo
        Ahora, que me siento muerto
        He dejado de frecuentar este desierto

        Periódicos en democracia, pistolas en dictadura.